Ahora que empieza el calorcito es el mejor momento para dar un paseo por alguno de los parques de Madrid. La Quinta de Los Molinos es un lugar desconocido para la mayoría de los madrileños (salvo para los que viven cerca, claro está), y eso que no es nada pequeño, más bien todo lo contrario: 21,5 hectáreas de naturaleza rodeada del Madrid más moderno. Este parque no tiene bares, ni cafeterías, ni kioscos… ni falta que le hace.

Hablamos de un parque histórico creado en 1920 intentando reproducir un jardín levantino. Es un lugar ideal para desconectar del mundanal ruido, un oasis en plena urbe donde lo único que se oye son los pájaros y las ramas al pisarlas.

La parte central está compuesta por almendros, ni que decir tiene que ahora en primavera es todo un espectáculo verlos. Dar un paseo por los múltiples caminitos, sentarse a leer un libro en alguno de los bancos, dar un paseo cerca del lago o mejor, tumbarse bajo un árbol… sales como nuevo.

Aquí nunca hay mucha gente, está de lo más tranquilo incluso los sábados. Parece tratarse de un lugar secreto que solo unos privilegiados saben de su existencia. Al medio día entre semana algunos se escapan de las oficinas y se pierden con su libro bajo alguna sombra respirando aire puro y cargando las pilas.

Si te gustan los parques románticos, a la antigua y sin aglomeraciones, tienes que venir.

C/ Alcalá, 527

Metro: Suances (la boca de metro está justo al lado del acceso)